Mentalimpro 3er show.

Para el 3er show de mentalimpro, conseguí convencer a unos amigos para que me acompañaran a vivir la experiencia. Y por lo que me comentaron al final, les gustó mucho.

Esta vez llegamos temprano y conseguimos sentarnos bastante cerca, en la 4ª fila. Pero antes de entrar pudimos saludar a Adolfo, que estaba fuera de la sala Barts saludando a los espectadores “más madrugadores”.

Suena la canción de los “putos” Peaky Blinders y Adolfo Masyebra aparece en escena.

Hay que decir que tuvieron unos problemillas técnicos y Adolfo tuvo que “bailar” con un micro de pié, pero nada que con un poco de voluntad no se pueda sobrellevar.

Primera experiencia: Conexión intermitente.

Con este nombre tan sugerente la experiencia pintaba muy bien y la verdad no defraudó. Una espectadora en estado de hipnosis pensó en una hora, la apuntó en una tarjeta y se guardó a ben recaudo. Una señora de la primera fila, con un reloj de manecillas, consiguió conectar con la espectadora del escenario y clavó la hora que ella había pensado.

conexión intermitente

Segunda experiencia: Telekinesis en el público.

Esta experiencia se trataba de vivirla de cerca, así que Masyebra se bajó al patio de butacas y estuvo haciendo “diabluras” con los objetos que los especadores llevaban encima. Gafas, anillos, billetes y un cortaúñas. Si, lo habéis leído bien, un maldito cortaúñas. La gracia de este show es que te pueden sorprender con cualquier cosa, y supongo que fue el día. 

Esta vez, tengo que decir que la sala en forma de L, le perjudicó bastante a Adolfo. La mitad del público no podía ver absolutamente nada de lo que pasaba, ya que la magia se llevaba a cabo en la otra parte de la sala. Y al estar entre el público depende de dónde estabas sentado tampoco veías bien. Pero Adolfo iba narrando lo que pasaba para que todo el mundo pudiera ir siguiendo la experiencia.

telekinesis

Tercera experiencia: Ritual del dolor.

Realmente, esta había salido la segunda, pero como es una experiencia “pata negra” la dejamos para el final, para acabar por todo lo alto. Adolfo tuvo que hacer un test a todos los presentes que querían participar para ver quiénes eran los más idóneos para vivir la experiencia. Después de diferentes pruebas y algunos “desmayus” quedaron 2 personas sobre el escenario. Ambas separadas por un par de metros y Adolfo entre ellas. Parece que era el día de suerte de Adolfo, ya que ante la pregunta de “¿hay un médico en la sala?” uno de los asistentes lo era. Con lo que pudo confirmar que la aguja de la jeringa era real y que no había ningún tipo de trucaje.

Ambas espectadoras entraron en el trance hipnótico y ¡zas! Una aguja atraviesa la piel de una y lo siente la otra. ¡BOOM! ¡Una experiencia brutal!

ritual del dolor

Antes de la última experiencia, Masyebra hizo el homenaje a su padre. Con una chica con la que nos reímos mucho, ya que el tema de los animales… lo llevaba un poco flojo. Y mira que hay animales que empiezan por O…

Tengo ganas de ver el siguiente show, porque es el ecuador de la temporada y Adolfo nos comentó que le gusta liarla en el 4º show… Ya os contaré.

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Hasta cuando queráis.

K.

Magia con K Autor

Comentarios

    David

    (abril 23, 2019 - 10:51 am)

    Conozco personalmente a Adolfo, y es un gran Ilusionista/Mentalista, aparte de amigo, estoy deseando poderle ver en sus espectáculos, y gracias a Magia con K por mantener siempre informados con novedades mágicas

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