Buscando mi rutina

Como ya sabéis llevo tiempo metido en el mundo de la magia, aunque ahora me lo estoy tomando un poco más en serio que antes.

Supongo que es consecuencia de que me he hecho mayor y que tengo un blog. Desde hace un tiempo a esta parte intento buscar una rutina de espectáculo de magia.

 Tengo muchas ganas de hacer una actuación pero siempre que lo pienso llego al mismo callejón.

“¿Qué trucos hago?” Está claro que conozco suficientes juegos como para sacar una actuación, el problema es que no todos tienen un potencial mágico “TOP”. Además, como la mayoría son de cartas, me da miedo que la actuación sea repetitiva y justamente uno de los principios de las actuaciones es que tienen que tener variedad. Así que en esta encrucijada me encuentro.

Reuniones de ases, apariciones, cartas al número, coincidencias, etc. Tengo un montón de recursos pero no se como organizar.

“¿Hago muchos juegos o sigo el consejo de Nano Márquez de hacer pocos juegos pero que tengan un “extra” para el espectador?” Difícil decisión.

Soy de la opinión que cuanto más sencillo mejor, “Menos es más”, pero una vez empiezas con la magia se despierta el gen “abuela” (ese que te hace sacar comida a los invitados, hasta que salgan rodando). Empiezas con una rutina de 7 u 8 juegos y ¡acabas haciendo 20! Con el riesgo de que el espectador no recuerde ninguno de los que has hecho.

Tengo varias listas preparadas, con diferentes rutinas, pero no he puesto en práctica ninguna. Puede que lo más lógico sea ensayar alguna de esas listas y ver qué juego funciona con el público y cuál no. De hecho, puede que no sea mucho, pero creo que tengo claro los juegos para abrir y cerrar la sesión.

Me podéis dejar en los comentarios ideas de rutinas o maneras de estructurar una sesión de magia, me ayudaría mucho.

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Nos vemos en la próxima.

 

K.

Magia con K Autor

Comentarios

    ahdryan

    (diciembre 19, 2016 - 12:47 pm)

    Bueno, la teoría dice que debes probar los juegos e ir ajustando la rutina de acuerdo a las reacciones. Es cierto lo que dices de que se metes muchos juegos, puede ser que olviden algunos. Yo soy un amante de la cartomagia, por lo que una rutina completa de cartas me parece perfecta :). Pero también es verdad que un juego de monedas, o de navajas, o algo así no desentona. Con las grandes ilusiones ocurre una cosa, cuando acaba el espectáculo, te acuerdas de que una persona desapareció, de que el mago voló, de que adivinó una carta y de que cortó por la mitad a la rubia del escote. Pero con las cartas es verdad que puede costar más recordar todos los juegos. Aunque también depende mucho del estilo de la rutina, por ejemplo: tras el Show de Dani Daortiz tienes la cabeza dando vueltas, recuerdas las sensaciones, pero no tanto los juegos. En cambio, tras una rutina de René Lavand, recuerdas perfectamente cada uno de los juegos que has visto.

    Es hilar muy fino, pero no todos los juegos tienen un mismo fin. Me explico, puede que metas un juego sencillo, que no tenga un gran impacto, pero que te ayude a llevar al espectador hacia un estado. Por ejemplo, hacer el clásico de la carta al bolsillo, un juego animado con varios gags. Para poder hacer un juego de aire dramático necesitas cambiar el estado del espectador. Para eso puedes hacer un juego que no tenga tanta carga de humor, luego un juego más de mentalismo, y entonces cuando ya le tienes en un estado más tranquilo y pensativo, metes un juego dramático. De esta manera estará más receptivo a ese tipo de juegos.

    Importante: el público siempre debe quedarse con ganas de más.

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